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NACIONES UNIDAS
La Iniciativa Cascos Blancos fue asumida como propia por la Organización de las Naciones Unidas, de manera inmediata tras su creación por parte del Gobierno Argentino en 1994. De ese modo, el sistema internacional de naciones reconoció la función práctica que el organismo puede cumplir al servicio de la asistencia humanitaria y la importancia del voluntariado en esa actividad.
Las resoluciones 58/118 y 61/220 adoptadas del 17 de diciembre de 2003 y del 13 de marzo de 2007, de la Asamblea General de la ONU, destacan que la Iniciativa Cascos Blancos puede desplegar un papel importante en la promoción, difusión y cumplimiento de las decisiones pau¬tadas en la “Declaración del Milenio de las Naciones Unidas”. De modo especial, el máximo foro mundial apunta objetivos acordados y desarrollados internacionalmente, como la erradicación del hambre y la pobreza, la reducción del VIH/SIDA, el respeto a la igualdad de géneros, los derechos humanos y los valores democráticos.
Al aprobar la Iniciativa las Naciones Unidas plantean dos requisitos que están en la esencia misma de su organización específica:
- Actuar bajo los llamamientos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la cual debe realizar previamente el pedido internacional. Este aspecto tiene importancia superlativa en el contexto de la temática voluntaria, puesto que, significa el respeto a la no intromisión en los asuntos internos de los países.
- Trabajar operativamente con Voluntarios de Naciones Unidas (VNU), agencia con sede en Bonn, la cual moviliza a expertos y voluntarios para las misiones de la Organización de las Naciones Unidas.
Cascos Blancos ha mantenido hasta el presente su accionar en base a esos dos requisitos, adquiriendo un prestigio internacional que se ve reflejado en acciones como la decena de misiones desarrolladas por la Iniciativa en Palestina, escenario internacional altamente sensible.
Desde 1994 existe una ventanilla especial dentro del seno de Naciones Unidas para la obtención de recursos o para su recaudación con los fines de financiar misiones de Cascos Blancos, creada a raíz de un convenio entre la Iniciativa y Voluntarios de Naciones Unidas.
A lo largo de su existencia dentro de la Organización de Naciones Unidas, la Iniciativa Cascos Blancos es analizada por la Asamblea General cada dos años. En su última resolución referida a la Iniciativa, la AG/RES 61/220 de 2007, dicho órgano ha instado al Secretario General a que “proponga medidas que permitan integrar mejor la iniciativa de los Cascos Blancos en la labor del sistema de las Naciones Unidas”.
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